¿Sabía usted que entre uno y dos de cada 50 adultos también pueden padecer este síndrome? Esto puede deberse al hecho de que el trastorno nunca fue diagnosticado o tratado siendo la persona que sufre este síndrome un niño y fue portado así hasta la adultez.
Esto causa una pérdida de productividad en el trabajo, siendo con frecuencia la impulsividad, la falta de focalización y la hiperactividad (a menudo disfrazada de multi-funcionalidad) las causas de relaciones y carreras arruinadas.
Si su definición del trastorno de déficit de atención con hiperactividad lo califica como un desorden crónico, entonces estaremos probablemente más cerca de la realidad. El hecho es que, ya que tanto la causa como el diagnóstico no se están claramente definidos, debemos confiar en los diferentes criterios y cuestionarios subjetivos sobre su diagnóstico. Esto no resulta prometedor. Cuando decimos “trastorno crónico”, nos referimos al hecho de que un niño o un adulto con TDAH puede no estar capacitado para actuar normalmente en muchas situaciones y esto conlleva a toda clase de problemas para el niño en las relaciones con sus pares, en la escuela y en casa.
Este trastorno puede provocar dificultades de aprendizaje, retraso en el desarrollo emocional acompañado por comportamiento violento y agresivo. Se estima que más de la mitad de los niños con TDAH tienen problemas de agresión y violencia en la relación con los hermanos, pares, padres y maestros. Muy frecuentemente, esto se traduce en un comportamiento rebelde.
Los expertos nos dicen ahora que la primera opción que debería recomendarse como tratamiento es un curso de modificación de la conducta que permite a los padres utilizar prácticas y técnicas para lidiar con niños agresivos, rebeldes, faltos de concentración, y que además son hiperactivos y hablan sin parar. Más importante aún, ayuda al niño a adquirir responsabilidad por sus acciones y enseña cómo recompensas y consecuencias pueden ayudarlo a sobrellevar el desafío que significa sufrir este trastorno. Esta debe ser siempre la primera opción y no la última, sea cual fuere la definición de TDAH que usted elija.
La medicación con psico-estimulantes ha proporcionado enormes ganancias a las industrias farmacéuticas, pero también se han generado un sin fin de controversias con respecto a los efectos secundarios y los riesgos para la salud que esta clase de medicación puede provocar. A menudo hablamos con padres que se quejan de la actitud zombi de sus hijos cuando les suministran estos medicamentos. Otra alternativa para tratar el TDAH son los remedios homeopáticos. Pero los padres deben ser cuidadosos al momento de elegir el proveedor, ya que deben existir garantías en cuanto a la pureza de los ingredientes, los procesos de elaboración y sobre todo, en cuanto a si es o no un medicamento aprobado por la FDA.(1)
Estos remedios son igual de efectivos, no tienen los efectos colaterales de las drogas que alteran la mente, no poseen efectos colaterales ni riesgo de adicción y son también mucho más económicos.
N del T: Food and Drug Administration=Administración de Alimentos y Fármacos.





